Que perviva el espÃritu de Luca
Ayer al mediodÃa me encontraba trabajando, concentrado en la faena, cuando recibà un mensaje de Marco Cappato, ex-diputado radical del Parlamento Europeo y secretario de la Asociación Luca Coscioni por la libertad de investigación cientÃfica. El mensaje, que lo recibieron decenas de miles de personas, decÃa lo siguiente:
From: Marco Cappato
Date: 20-feb-2006 13:45
Subject: Farewell Luca…
To: Enrique GómezDear friends,
Luca Coscioni died of respiratory complications this morning, 20 February 2006, at 11.00, at his home in Orvieto, Italy.
Our hearts goes out to his wife Maria Antonietta and his family. Ciao Luca…
Marco Cappato
Luca Coscioni, el protagonista del último referendum en Italia acababa de morir. De repente me entro una sensación de tristeza y de rabia tremendas. HacÃa tiempo que no sentÃa algo asÃ, y eso que era alguien a quien no conocÃa.
Luca tenÃa 38 años y padecÃa desde hacÃa diez esclerosis amiotrófica, enfermedad degenerativa que le ha llevado prematuramente a la muerte. Era presidente del Partido Radical Italiano y dedicaba su trabajo polÃtico a defender la libertad de investigación cientÃfica. Su última gran campaña fue lograr, mediante iniciativa popular, que se convocara un referendum sobre la libertad de investigación con células madre en Italia, que se celebró los dÃas 12 y 13 de junio y que se saldó con un “no válido” por falta de quorum (se requerÃa que el 50% del electorado acudiera a votar). En aquel momento la gran mayorÃa de la clase polÃtica italiana fomentó la abstención y el pasotismo, para no tener que comprometerse con ninguna postura.
Al conocer esta noticia me ha invadido la tristeza por ver cómo muere gente joven como Luca, y cómo a pesar de ser personas positivas y luchadores ejemplares acaban perdiendo la batalla contra la enfermedad. ¿Quién no tiene familiares o amigos que han terminado sucumbiendo ante terribles y largas enfermedades?. Cada vez que muere alguien prematuramente es como si nos arrancaran a todos una parte de nuestra vida, y en este caso somos miles de personas las que perdemos un trozo de nosotros mismos con la desaparición de Luca.
Además de la tristeza también me invade la rabia porque en nuestros paÃses, bastante libres, avanzados y desarrollados, todavÃa hay millones de personas que se oponen al desarrollo humano y a la libertad de los cientÃficos para investigar. Y lo peor de todo es que unos cuantos pretenden imponer su criterio y prohibir algunas de las técnicas más necesarias para avanzar en la lucha contra estas enfermedades terrorÃficas.
Espero que perduren el espÃritu y la lucha de Luca, y que ganemos la batalla a la cerrazón y el conservadurismo. Desde estas lÃneas quiero enviar un abrazo a Luca, donde quiera que esté, a su familia y a todos los ciudadanos que, como él, luchan por el avance de la ciencia. Ciao, Luca, y muchas gracias por tu esfuerzo.







Enrique Gómez 2005