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La militancia ciega

Filed under: General — Enrique Gómez a las 12:50 am el Lunes, octubre 3, 2005

¿Qué clase de fenómeno opera cuando personas con una gran formación y buen criterio personal se arrodillan ante sus líderes y se convierten en simples soldados?. A la mayoría de los ciudadanos, los que estamos fuera de los partidos políticos y su jerarquías piramidales, nos resulta sumamente difícil comprender qué les ocurre a los militantes de las formaciones políticas.

La semana pasada me dediqué en mis ratos libres a preguntar insistentemente a algunos amigos socialistas cuál era su opinión sobre el reglamento inconstitucional y liberticida que el gobierno de su partido impulsó unos meses atrás. La respuesta ha sido tibia: bueno, no me parece bien, pero es un aspecto secundario en la política de mi partido dicen la mayoría de afiliados con los que debatí. Sin embargo, cuando el PP propuso la LSSI no dudaron en tildarlo, con razón, de grupo liberticida y represor. Por eso digo que a los ciudadanos de a pié que estamos fuera de estas jerarquías nos sorprenden la relatividad, la subjetividad y el doble rasero con el que los militantes tratan los temas políticos.

Debido a la estructura piramidal, la disciplina de partido y la mentalidad de clan o de familia que tienen los afiliados, hace mucho tiempo que dejé de confiar en ellos. Por eso tan sólo me fío de la política real, la que promueve la sociedad civil, y únicamente admiro a las personas que ejercen su labor política (todos somos políticos en el fondo) desde su individualidad o desde asociaciones. Y es que hay una gran diferencia entre ser un socio y ser un militante: mientras un socio es una persona soberana de sus decisiones y sin disciplina de grupo, un militante acaba siendo como un recluta dentro una estructura de mandos. Unas veces el soldado alcanza el grado de general y otras se conforma con llegar a cabo furriel, pero casi siempre se somete a la doctrina del grupo y a las consignas que envían desde sus cuarteles, también llamados sedes.

En otras ocasiones la sociedad civil ha tenido que pararle los pies a los diferentes gobiernos por abusos de poder y, en este caso nos toca nuevamente recordar a los que mandan ahora y a los que les siguen ciegamente que hay determinados límites que no pueden traspasar.

19 Comentarios en “La militancia ciega”

  1. David de Ugarte comentaba que:

    Lo divertido es que se arman de un discurso según el cúal sólo la militancia política sería legítima. El otro día Enrique Castro escribía en su blog

    “cuando alguien desde el no compromiso pretende influir tanto o más que el colectivo de militantes y simpatizantes del PSOE, y al tiempo critica y demoniza las estructuras internas de los partidos, acusándolas de no democráticas y otras lindezas, lo que está es destruyendo una concepción democrática de la política.”

    Alucina! Según esto, el hooliganesco concepto de la “disciplina de partido” es la única forma legítima de construir democracia.

    En realidad yo veo dos dimensiones en esto, una la que comentas y que es la propia del tiempo histórico redes descentralizadas y jerárquicas (los partidos) frente a redes distribuidas (la sociedad civil). Aunque habría que delimitar también el concepto de qué es y qué no es sociedad civil (no creo que lo que vive del dinero del Estado o es una proyección de partidos o iglesias pueda ser considerado como tal) es sin duda el fondo de la cosa.

    Otra dimensión es típicamente española. Un producto del sistema electoral impuesto en la Constitución por Manuel Fraga que sirve para que los partidos funcionen ya desde la representación “a bloque”, con listas elaboradas por los poderes centrales y que genera una lógica que se extiende por toda la pirámide.

    Es una cosa límite, que no existiría seguramente en EEUU o Gran Bretaña, donde al tener un sistema diferente de representación los partidos recogen más diversidad y creo yo tienden a ser menos sectarios

  2. stralunato comentaba que:

    Yo cada vez veo más parecidos entre política y fútbol. Mucha gente disfruta más la derrota ajena que la propia victoria. Por eso es más dificil que sean críticos con su propio grupo, porque les parece que estarían beneficiando al contrario. Así nos va.

  3. David de Ugarte comentaba que:

    Por cierto, lo que no comentaba del artículo de Enrique Castro es que el alguien a quien se refería es a mi, que ahora me descubro como un hombre “sin compromiso” político o social. ¡¡Alucina!! :-D Para que lo tuviera, sugiere el autor, debería tener carnet de algún partido… fíjate.

  4. enrique comentaba que:

    Sí, David. En este caso podemos sacar a relucir la frase que siempre ha aparecido en la cabecera de este blog: “tecnologicémonos y anglosajonicémonos“.

    En el Reino Unido, por ejemplo, los partidos son plataformas de participación ciudadana, no existe ningún tipo de disciplina de partido ni de voto, y ni mucho menos se da la creación de tejido social y el clientelismo que tenemos en España.

    Sin embargo, los partidos de aquí se parecen más a clanes piramidales de lucha por el poder que a vías de participación de los individuos.

    Además me parece que los grandes partidos españoles no dudarían en mexicanizar el país si pudieran: crear una red clientelar y un tejido social tales que siempre tengan asegurada la victoria y el poder. Esto no es en absoluto democracia.

  5. alberto comentaba que:

    En 1976, cuando pertenecía a las juventudes libertarias de Alcalá de Henares, tuvimos una reunión, que acabó como la rosa de la aurora, con Pina López Gay, que dentro de lo que cabe, y no lo digo porque haya fallecido hace 5 años, era bastante razonable, pero soltó una frase que se me ha grabado a fuego: “sólo los militantes de partido hacemos política, vosotros los libertarios limitaros a sacudir a los fachas”.
    Sin comentarios.

  6. Mary comentaba que:

    Efectivamente.Me cuesta mucho fiarme de alguien que dice estar dispuesto a luchar por el progreso y contra la coartación de libertades cuando lo hace en una organización elegida por él mismo que no le permite ser crítico ni libre.

  7. jclavijo comentaba que:

    Pues eso, un caso de higiene (por si a alguien le importa):

    http://jclavijo.bitacoras.com/archivos/2005/10/03/un_caso_de_higiene_por_si_a_alguien_le_importa

  8. José Carlos Rodríguez comentaba que:

    Un amigo mío estaba en eso, precisamente. Yo sabía lo que él iba a opinar, porque yo también leía El País, y escuchaba la SER.

    “Estaba como en una burbuja”, me dice ahora.

    Mantenía posiciones diferentes, encontradas, incluso opuestas, en temas distintos. La coincidencia siempre era con el PSOE/PRISA. Y este amigo mío es inteligente y culto.

    ¿Porqué ocurre? Yo, todavía no lo sé.

  9. daniel comentaba que:

    en fin, hay cosas que no cambian…

  10. José-Luis Prieto comentaba que:

    José Carlos Rodríguez: Será que es que el PRISOE es una secta satánica que abduce a los estúpidos que pasamos por ahí, quienes no tenemos la capacidad de discernimiento de los nacional-liberales. Dile a tu amigo que funde “Prisocialistas anónimos”. Como diría Acebes, otra evidencia de que Aspaña se rompe.

  11. José Carlos Rodríguez comentaba que:

    José Luis, ¿De qué hablas?

    Lee mi comentario, sin más, no fabules.

  12. Enrique Castro comentaba que:

    Por alusiones y sin que sirva de precedente…

    Me hubiese gustado debatir esto en mi blog, cosa que a dia de hoy no ha sucedido. Así que valga esta primera expresión para que no se me tilde de “sectario”…todo el mundo puede debatir en las bitácoras, esa es una de sus grandezas. En cualquier caso David, creo que no has sido elegante conmigo, ya que creo entender ( creo ) que tu estilo siempre ha consistido en debatir entre bitácoras, y no usar los comments.

    En segundo lugar…tan respetable es la posición de no adscripción a una organización política, como la adscripción a la misma. Ambas son voluntarias, y forman parte de nuestro sistema de libertades. Lo único que digo y opino, ( desde el respeto ), que nadie es objetivo, ni yo, ni tan siquiera vosotros… y que todo el mundo toma partido, posición u opinión de todas las cosas.

    En tercer lugar, la campaña que habeis puesto en marcha sobre la traza en internet, contiene varios contenidos inexactos, y que conviene aclarar. El reglamento que citais, y que efectivamente la Asociación de Internautas ha impugnado ( el Capítulo II…solo dicho Capítulo…comparar esto con lo hecho por parte de esta Asociación y muchos más internautas, como yo, con la LSSI del PP ) por que se considera que vulnera preceptos constitucionales de libertad de expresión y difusión. Pues bien… en mi post ( que por cierto David, no has querido libremente participar, prefiriendo este “terreno” ) dice: “David Ugarte, al hilo de lo anterior, hace una interpretación inexacta, de dicho Reglamento, al afirmar: ” permite nada más y nada menos que sin orden de un juez se viole nuestra correspondencia y nuestras comunicaciones electrónicas”. Por que si se observa, en el articulado del Reglamento, en art’s: 83 y 84 a), la “interceptación legal” es una medida establecida por Ley y adoptada por una autoridad judicial, además amparándose en la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Con lo cual dicho Reglamento lo único que hace ( desde mi punto de vista) es actualizar leyes de carácter orgánico, y establece las condiciones de interceptación legal de comunicaciones susceptibles de delito, las obligaciones técnicas de los operadores del servicio de telecomunicaciones para poder realizar dichas interceptaciones “bajo mandato judicial” a través de ” Agentes facultados” que no dejan de ser policías judiciales o miembros del Consejo Nacional de Inteligencia.”

    Conclusiones: en cualquier caso David y Enrique Gómez, serán los Tribunales de Justicia los que determinarán, quitarán o darán razones. Para eso están, y a los políticos profesionales o no, y a los ciudadanos con adscripción política o no, acatar los fallos que emitan estos. Y para terminar…uno no puede erigirse en portavoz de militantes socialistas sin serlo…somos mayorcitos, y sabemos defendernos en nuestras posiciones.

    Disculpar la no brevedad y gracias.

  13. David de Ugarte comentaba que:

    Hola Enrique (Castro, no Gómez),

    No sé si es que no has leído el texto de la campaña pero es que símplemente no va de eso: nada hay en contra de que bajo vigilancia judicial un “agente autorizado” lea la correspondencia electrónica de nadie.

    La traza es otra cosa y creo que lo he explicado muchas veces, por eso no te he contestado con un post, porque la respuesta ya estaba escrita: en el post de Ciberpunk que te enlazo arriba y en los documentos que este a su vez enlaza.

    Me parece increible, eso si, que conviertas la cuestión en algo judicial. Justamente, ésto es política. Aún a pesar de que tengo la convicción de que es inconstitucional, aunque no lo fuera, no dejaría de ser inaceptable por ello.

    Tenemos un reglamento que permite a agentes policiales que -es un ejemplo- han sido autorizados a leer tu correspondencia, hacer toda la traza de mi red social a partir de mis comunicaciones personales e íntimas… sin reportarlo siquiera al juez, sin depositar en un registro judicial esos datos. Es decir, tenemos a funcionarios manejando información personal de los ciudadanos sin la más mínima tutela judicial, sin tener siquiera que dar cuenta de ello.

    Oficialmente esos datos, esa traza, es “como” si no existiera. Y ¿sabes cuanto vale en el mercado negro algo de menos alcance como es la traza del móvil de una semana? ¿Sabes cuanto tardarían en aparecer en el mercado negro?

    Este reglamento, aprobado por decreto ley, esto es, sin debate democrático, es un error y un horror. Es seguramente el mayor ataque a las libertades civiles en España desde la Ley Corcuera, porque si la LSSI era peligrosa era porque al permitir la retención de datos abría la puerta a un control efectivo de la intimidad. Este reglamento hace ese peligro realidad eliminando además el control de los jueces.

    Y eso, aunque fuera constitucional, sería un gran daño para la democracia española y para las libertades civiles de los ciudadanos.

    La oposición a tal reglamento no es pues algo a dejar en manos de los jueces, no es un problema “técnico”, es un problema político que incumbe al conjunto de la ciudadanía.

    De todas formas, si eres capaz de decir que soy alguien “sin compromiso” por no militar en un partido (a pesar de llevar camino de 20 años de activismo) tampoco me extraña que pienses que las cuestiones políticas son cosas de políticos profesionales y jueces, quedando a los ciudadanos votar cada cuatro años y “acatar los fallos que emitan estos”.

    En fin, cómo habéis cambiado los de la izquierda, recuerdo un tiempo en que pensábais que de entrada poner en cuestión los dictámenes del poder era sano. Recuerdo incluso que hubo un tiempo en que nos invitábais a “rebelarnos democráticamente” cuando pensábamos que una ley era injusta. Ahora, nos recomendáis esperar a los jueces.

    Como cambió el cuento…

  14. joaquim comentaba que:

    Pues me parece que teniendo razón en el inicio de lo que dices, la pierdes bastante luego en la conclusión de tu post.

    Realmente toda organización de tipo político (y en general, todas las estructuradas piramidalmente), tiende a recabar el apoyo acrítico de sus miembros como modo de mantener la disciplina interna y simultáneamente proyectar hacia afuera sensación de cohesión.

    Las razones de ese proceder son muy prosaicas y fácilmente entendibles: los miembros “con cargo” de esas organizaciones huyen como del diablo de cualquier cosa que pueda agitar las aguas interiores en la organización. El debate político interno y en general las tensiones dialécticas, son lo más peligroso que se ha inventado para la continuidad en el cargo de cualquier profesional de la política.

    Dicho esto, debo añadir inmediatamente que discrepo radicalmente de tu confianza en la “sociedad civil”.

    La famosa sociedad civil en realidad no es más que una entelequia, el rostro público de una trama articulada por grupos de presión y control social que trabajan al servicio de un proyecto hegemónico en el orden político, ideológico, social, cultural, y desde luego -y casi nunca en último término-, económico; el caso catalán durante el casi cuarto de siglo de hegemonía pujolista ejemplica como pocos qué cosa es una “sociedad civil”, y para qué y a qué poderes sirve.

    Por cierto, un servidor lleva 30 años de militancia política :)

  15. enrique comentaba que:

    Hola, Joaquín:

    Los partidos ibéricos responden a ese modelo de partido que quieren dar imagen de cohesión. Al final son pirámides de poder. Sin embargo, los partidos norteamericanos o británicos son muy diferentes: un individuo se apunta al partido laborista, el conservador o los libdems y allí desarrolla su actividad política sin tener que plegarse al discurso de los dirigentes. Fíjate que ni siquiera existe la disciplina de voto en el grupo parlamentario.

    Y a esas redes clientelares y de tejido social para controlar a la sociedad yo no las llamaría sociedad civil. Para mí la sociedad civil son asociaciones y personas libres e independientes, que no necesitan de las subvenciones del partido de turno para existir.

  16. Enrique Castro comentaba que:

    Estimados David Ugarte y Enrique Gómez:

    Disculpar mi “tozudez”, pero discrepo nuevamente. Yo no he judicializado nada, no interpuse ninguna impugnación en el Tribunal Supremo, cosa que si lo ha hecho la Asociación de Internautas (AI), y por supuesto tiene el legítimo derecho de hacerlo, aunque yo no comparta ni los contenidos de la demanda interpuesta ni por supuesto los contenidos de la campaña que habeis puesto en marcha.

    En cuanto a judicializar el debate político, pues coincido contigo que no es lo mejor, es el último recurso siempre. Al mismo tiempo te doy MI OPINIÓN, dado que no soy ni responsable de la administración general del Estado, ni tampoco tengo la representatividad política como para expresar una toma de posición del PSOE al respecto, no obstante, CREO que en estos ya cercanos dos años de gobierno de Jose Luís Rodríguez Zapatero, si en algo se han caracterizado ha sido por el DIÁLOGO con todos los actores que se puedan entender como SOCIEDAD CIVIL. Lo que me llama la atención es que exista esa CONFLUENCIA entre la actual dirección de la AI y muchos internautas de tendencia “liberal”, en cuanto al concepto de libertad que se tiene de la Red, me explicaré:

    Os invito a que leais este interesante post de “Periodistas sin fronteras” Por que en el, habla mucho y bien de todo lo que quiero expresaros. Pero en especial quiero subrayar lo siguiente:
    “Internet coloca a todas las democracias -de Francia a Sudáfrica, pasando por India y Estados Unidos- frente a los mismos problemas. Todas tienen que luchar contra el desarrollo de los contenidos pedófilos en línea, colaborar en el desmantelamiento de las redes terroristas, hacer que se reduzca la cibercriminalidad, proteger sus industrias culturales contra el pirateo, etc. La libertad de expresión y los derechos de los editores de contenidos en línea pagan el precio de esos retos económicos y de seguridad.”

    Y en sintesis, el artículo de referencia ( de imprescindible lectura por su brillantez ) exhibe una línea argumental, consistente en la preocupación ( compartida ) de que existe un serio riesgo sobre el trafico y la difusión de ideas en Internet. En aquellos países donde los derechos fundamentales y democráticos de las personas están siendo vulnerados sistemáticamente ( y suscribo los paises que cita el artículo de referencia ) imposibilitando la libre circulación de ideas y comunicación.

    Y yo os pregunto ¿ Acaso estas situaciones se trasladan en el Capítulo II que se impugna del Reglamento?

    Por que hay un aspecto muy importante que obviaís en vuestro análisis, cuando se habla de libertad de tráfico, contenidos, expresión en la red y en todos los aspectos de la vida, no puedo más que decir que estoy completamente de acuerdo, es más, si algún día alguien intentara cercernar derechos, los nuestros, tendría la más frontal de mis oposiciones. Y por todo esto afirmo que no pueden convivir libertad y democrácia, sin justicia. Y un gobierno socialista no puede renunciar a sus legítimas responsabilidades de legislar en un ámbito, como es la Red,DONDE TODO LO RELACIONADO CON EL DERECHO ESTÁ EN PAÑALES

  17. David de Ugarte comentaba que:

    Estimado Enrique Castro,

    Sólo dos notas

    1. no mezcles churras y merinas: la campaña no es contra que se hagan “trazas privadas” sino con que se hagan al margen del juez legalmente. En otras palabras: contra la explosión del mercado negro de trazas y la inseguridad asociada a los ciudadanos.

    2. Me han dado la oportunidad en una publicación gratuita de ambito nacional de escribir unas páginas sobre la traza. Quería incluir un pequeño debate entre un contrario a la traza sin control judicial y un defensor de que pueda hacerse con un juez por medio.

    Como eres la única persona que conozco que lo apoya (ni siquiera los diputados del PSOE con los q he hablado creen que sea correcto hacerlo sin la vigilancia de un juez) y como creo q eres buen polemista y persona decente, me gustaría que el “defensor” de la medida fueses tú.

    Si en conjunto no te pasas de las 1500 palabras te prometo dejar tus intervenciones en su integridad. Si hay que recortar, hacerlo de consenso contigo

    ¿Me escribes un email a david en ciberpunk.com?

    Enrique (Gómez) ¿puedes reenviarle este comentario a Enrique Castro a su email particular? No figura en su página y no hay manera de dejarle comentarios sin aceptar ser fichado por Blogger

    Un saludo
    David

  18. » Alegrías mediáticas deUgarte.com comentaba que:

    [...] Moraleja: no todos en el mundo de los partidos son unos zelotes. Valorando y recomendando públicamente nuestras campañas como lo que son, es decir, críticas que no antagónicas, manda un mensaje profundamente democrático a propios y extraños. A muchos de sus propios conmilitantes que piensan que toda crítica frente a un proyecto del gobierno ha de ser tomada como una declaración de guerra les recuerda que debería “estimularles” y no ponerles a la defensiva. A los extraños, nosotros, nos viene a decir: “critiquen que les escucharemos para hacer las cosas mejor”. Parece una cosa democrática obvia. Pero no, no lo es. [...]

  19. Enrique Castro comentaba que:

    Enrique Gómez:

    Con tu permiso, he rebatido nuevamente en mi weblog el último comentario de David Ugarte.

    Muchas gracias por tu comprensión y paciencia conmigo.

    Un abrazo.